Cumpliendo el patrón de una auténtica millennial, descubrí a Irene Márquez (@irenemfdez) buceando por la cuenta de Instagram de la revista El Jueves. En mi casa siempre ha habido ejemplares físicos de la publicación, pero hacía mucho que no los comprábamos. Un día topé con una viñeta de Irene en mi feed y caí en sus redes. Desde entonces no hay persona a la que no le recomiende visitar su trabajo. Ella es satírica, ácida y sin pelos en la lengua, todo un ejemplo de que las mujeres también sabemos hacer humor macabro sin despeinarnos.

Para mí, tu humor es de esos que te hacen gracia y después te sientes un poco culpable por haberte reído. Yo lo definiría como una genialidad brutal, un humor feroz. ¿Hay gente que no lo entiende o que se lo toma demasiado a pecho?

Claro, siempre hay quien no traga con mis chistes. De todas formas lo normal es que los autores no aspiremos a gustarle a todo el mundo, entiendes que cada persona se ríe de una cosa y que además, el humor negro no es para todos los públicos.

¿Existe una clara desigualdad entre el número de mujeres que se dedican a crear este tipo de humor en comparación al número de hombres?

No creo que haya ningún tipo de coacción o presión para que las mujeres hagamos un tipo de chistes y los hombres otros. Creo que es una decisión libre, para mí al menos lo ha sido. Hay una tendencia muy fuerte que conozco a través de la redes sociales de humor femenino sobre temas tradicionalmente considerados »femeninos». Imagino que ellas hacen ese tipo de chistes y no otros porque lo consideran interesante, y no porque noten una presión (joder, eso espero). Además las redes sociales han favorecido mucho que cualquiera sea totalmente libre para crear el contenido que quiera.

Recuerdo que de pequeña le robaba la mítica revista El Jueves a mi padre para leerlo a escondidas con mis amigas. ¿Cómo entraste a formar parte de El Jueves? ¿Siempre te llamó la atención?

Pues empecé a hacer humor gráfico un año antes para ponerlo en mis redes sociales. Me lo tomé en serio y un día vi que ya tenía bastante material. Hice una selección de lo que más me gustaba y envié un dossier a la redacción de El Jueves. Tuve mucha suerte, porque lo leyeron y les gustó, y entonces me encargaron mis primeras viñetas.

Yo crecí leyendo El Jueves, como mucha gente. Conocí el trabajo de muchos autores buenísimos que a día de hoy sigo. Cuando la gente critica El Jueves, cuando dicen que es un panfleto o que ya no es lo que era, yo siempre contesto lo mismo; El Jueves puede no gustarte, pero es la única revista en España íntegra de humor gráfico y cómic que nos queda. A quien le guste el cómic debe valorar la función que cumple El Jueves, proporcionando a muchos autores la opción de sacar adelante una obra personal sin morirse de hambre. Es una cantera impresionante, de la que han salido fortalecidos y madurados un montón de autores, y si algún día desaparece va a ser una pérdida.

¿Se puede reír una artista feminista del propio feminismo?

Yo espero que si, pero muchas feministas que me linchan en redes piensan que no.

¿Las nuevas generaciones captan cada vez menos el humor negro y la ironía?

Yo creo que para nada, creo que las nuevas generaciones son de hecho las que más lo consumen. Esto es una sospecha, no he hecho una encuesta ni nada. Yo nací en el 90 y noto que mi generación viene muy a tope con el humor ácido. La reacción a estos chistes frecuentemente viene de gente mayor a la que no le parece gracioso reírse de ciertas cosas.

Dentro de tu “humor gráfico sin piedad”, ¿a qué colectivo sueles sacarle más los colores?

Pues a quien le toque. Desde El Jueves trato temas de actualidad, he hecho chistes sobre tendencias extendidas en la sociedad, como los tatuajes, las drogas, el trap… He hecho también burlas sobre cosas del feminismo que me parecían necesarias. Pero gran parte de mi humor simplemente son chistes macabros que van contra todos y contra nadie.

A la hora de trabajar, ¿qué piensas primero, el texto o el dibujo?

Primero pienso la idea, parto de algo que quiero decir. Trabajo un poco sobre cual sería la mejor forma de decirlo. El dibujo es lo último, a veces de hecho lo descuido más de lo que me gustaría.

Irene Márquez, Irene Márquez, humor macabro contra todos y contra nadie

¿Podrías recomendarnos algún otro artista que te llame la atención o que te haya servido como inspiración?

Siempre digo los mismos, aunque tengo muchos. Todo lo que ha hecho Paco Alcázar, todo lo que ha hecho Simon Hanselman, los cómics de Cowboy Henk y por supuesto South Park.

¿Algún proyecto futuro en mente?

Estoy recopilando mi trabajo y deseando poder encerrarme a sacar un cómic largo.

Haciendo alusión al nombre de nuestra revista, ¿Más de cultura y menos de qué?

Más de cultura y menos culturetas 🙂