Cuando nació Iván Sangüesa la música de fondo en su casa era el jazz, el swing de Frank Sinatra, Nat King Cole o las baladas de Antonio Machín. Menor de cinco hermanos, que crecían con estos ritmos, los temas musicales se multiplicaban y actualizaban con Stevie Wonder, James Taylor, Michael Franks… conformando el primer background de Iván.

Sensible, curioso y trabajador ha ido forjando una carrera musical a base de empeño y continua formación, aunque eso sí, acompañado por una voz cálida y negra que encandila a quien le escucha.

Iván es pianista y vocalista ó vocalista y pianista. Cuando le preguntan por qué el piano, la respuesta la tiene clarísima. Su timidez lleva mucho mejor tener delante un instrumento de tal dimensión. Allí queda Iván protegido y dispuesto a arrancar a las teclas su gigantesco talento.

Comenzó, hace 20 años, siendo el pianista de Old Friends, banda de jazz que lidera su hermano Fernando, saxofonista, voz y todo el desparpajo del mundo. Con esta banda Iván se ha ido curtiendo y también con ella comenzó a brillar con su voz.

Ha contado con profesores como el guitarrista Andrés Olaegui o pianistas como Mariano Díaz, Federico Lechner o Richard Krull. Y ha modelado su voz con Connie Philip, Celia Mur o la portuguesa Patricia Colaço.

Ahora Iván ya es un profesional del jazz, aunque le encanta el swing, el soul y su niña bonita, la bossa nova. Su primer disco “Verdad Amarga” es puro terciopelo. Junto al armonicista Antonio Serrano, el trombonista sueco Ove Larsson y el guitarrista Israel Sandoval nos ofrecen clásicos del jazz como “A beautiful friendship” o “The way you look tonight”, boleros grandiosos como “Verdad Amarga” o “Tres palabras”, además de temas propios.

Pero casi mejor escuchar cómo canta sus TRES PALABRAS. Déjense llevar, aquí le tienen:

voz, Iván Sangüesa. Tímida y cautivadora voz negra.

www.ivansanguesa.com