Wayne Thiebaud es un pintor estadounidense que, a sus 97 años, sigue en activo y, por fin y por primera vez, se lleva a cabo una restrospectiva individual suya en Europa. Satisfacciones que uno recibe cuando está a punto de llegar a su 100 cumpleaños.

El comienzo de su carrera, por tendencias pictóricas emergentes, junto a sus temáticas favoritas: perritos calientes, helados, trozos de pastel… le han vinculado al arte pop, pero si profundizamos un poco su estilo nos recuerda mucho más a Cézanne. Esos volúmenes pesados, casi escultóricos, están muy alejados del arte de Warhol, como máximo exponente del arte pop, que respondía a técnicas inspiradas en el diseño gráfico y los medios de comunicación.

El arte de Wayne Thiebaud es otro arte. Está inspirado en los elementos cotidianos que habitan en su tranquila vida americana , donde las apple pie campan a sus anchas, pero además es un excelente cocinero, lo cual justifica su elección a la hora de representar sus sueños.

pintor, El arte apetitoso de Wayne Thiebaud llega a Europa

Calificado como modesto, humilde pero a la vez complejo, de enorme talento y devorador de libros, dijo de sí mismo: “sólo soy un pintor pasado de moda”. Pero, además, ha reconocido que ni se considera un artista pop ni le gusta el arte de Andy Warhol y como profesor de arte se ha caracterizado por recitar poesía en sus clases.

Wayne Thiebaud no sólo ha pintado deliciosas obras, en su sentido más literal. También ha realizado paisajes y retratos de personajes y rincones conocidos y cercanos a él, como lugares por donde pasea o la imagen de su mujer en la bañera. De carácter hiperrealista han sido comparados con el arte de otro americano asiduo a las escenas cotidianas: Edward Hopper.

Thiebaud, amante de remarcar con rotundidad las sombras que nunca han sido negras, sino de colores, las ha convertido en respuesta a una de sus máximas: “Toda la luz sucede en la sombra”.

Wayne Thiebaud es un pintor estadounidense que, a sus 97 años, recibe su primera restrospectiva en Europa y esto, señoras y señores, hay que verlo.

Hasta el 16 de septiembre
Museum Voorlinden. Buurtweg 90
Waasenaar. Holanda
www.voorlinden.nl