El despertar de la isla de Itea Benedicto

Itea Benedicto no llama la atención sólo por su nombre. Se encuentra en la treintena de edad y es una artista multidisciplinar. En su mochila de experiencia encontramos teatro, música, guiones, literatura y hasta su propia empresa, la compañía teatral que lleva su mismo nombre y con la que recorren España organizando espectáculos para los más pequeños. Contribuye a nuestra cadena de talentos porque la descubrimos gracias a Clara C. Scribá, que también pasó por estas letras.

Bromea al reconocer que siempre hace las cosas al revés que el resto, se sincera sobre el sacrificio de dedicarse al arte y comparte con Más de Cultura la necesidad de educar en valores cuando se trabaja con historias para niños.

Aprovechamos la publicación de su novela: Diosa, el despertar de la isla, para preguntarle sobre el proceso creativo de sus proyectos y, de paso, nos chiva que está preparando un proyecto audiovisual para ilustrar la novela que podremos ver en breve en su página web: https://www.iteabenedicto.es/

Permanezcan atentos, porque la creatividad no duerme con esta entrevistada.

Te hemos visto actuando, eres empresaria, tienes tu propia compañía teatral y acabas de publicar libro. Preguntarte a qué te dedicas o cuál es tu profesión se hace complicado. 

Es un poco complicado. Cuando me preguntan digo en general que soy artista, porque toco todos los palos.

Es verdad que también hago la labor de empresaria pero bueno me siento más artista que empresaria, aunque inevitablemente una cosa viene con la otra porque ha tenido que venir así en los tiempos que estamos para poder salir adelante. Cantante, actriz, bailarina, escritora, guionista, toco casi todos los palos. 

La novela, antes en Amazon que en papel. ¿Por qué? 

Siempre me he considerado una persona que hace las cosas atípicamente y la verdad es que hasta ahora esta forma un poco atípica en general me ha solido funcionar. Me equivoco muchas veces pero esas equivocaciones me hacen levantarme, aprender y mejorar.

La verdad es que la primera opción que vi fue Amazon porque llega a muchas personas. Entonces yo soy una de esas pocas escritoras que valoran casi más el formato ebook, que el formato papel, aunque todavía hay muchísima gente que lee en papel. Amazon ofrece las dos posibilidades y también una distribución bastante rápido a cualquier parte que es lo que más valoré.

“siempre me he considerado una persona que hace las cosas atípicamente”

Ahora he hablado con la editorial Cuatro hojas y lo vamos a distribuir también en tienda, osea que finalmente también va a estar en tiendas porque también lo considero importante.

Pero bueno, al contrario que los demás yo veía mejor empezar con Amazon porque eso me ha permitido que gente de diferentes lugares lo hayan ido comprando ya.

Entonces lo digital no es el enemigo para literatura…

Yo creo que no. No se como lo verán los demás. Yo como lectora, que antes de ser escritora primero soy lectora, creo que lo digital te permite unas facilidades de llevar un montón de libros, leer capítulos de prueba a través de las plataformas en cualquier parte… En ese sentido creo que ofrece muchas ventajas.

“cuando me planteé escribir para la novela fue como un desahogo porque por primera vez podía escribir sin límites”

Aunque entiendo que mucha gente valore el papel, el tener el libro para llevarlo. Pero es verdad que como lectora yo personalmente lo agradezco muchísimo porque me ha dado la oportunidad de llegar a muchos libros al los que quizá con el papel no habría podido llegar.

 Escritora de guiones de teatro y cine, ahora te pasas a la novela. ¿Cómo ha sido ese cambio? 

La diferencia realmente tampoco ha sido tanta porque cuando escribo los guiones para teatro tengo que organizarme. La diferencia ha sido hacia la parte sencilla.

Cuando tu escribes un guion para un teatro cuentas con muchísimas limitaciones. Hay un número determinado de cosas que no se pueden hacer. Estoy acostumbrada a escribir con muchas limitaciones y eso me ha hecho ser una persona muy organizada y sobretodo muy creativa.

Cuando me planteé escribir para la novela fue como un desahogo porque por primera vez podía escribir sin límites. Sin pensar que luego se iba a tener que interpretar. Eso ha sido una ventaja.Obviamente un guion de teatro son 15 o 20 páginas y esta novela es una saga y la primera ha sido de 500.

 En Diosa, el despertar de la isla partes de una historia que es ciencia ficción ¿En qué te has inspirado?

Concretamente con la protagonista sí que me he basado un poco en como hablaría yo o en cómo hablan las chicas de mi entorno, para que la persona que lo lea pueda sentirse identificada.

Cuando empecé a escribir el libro, la parte en la que hablaba ella era un poco coloquial y es verdad que cuando le tuve que dar un repaso cambié algunas cosas para que al verlas escritas a alguien no le chocase.

Pero creo que ponerle ese punto realista ha hecho que el lector se sienta más identificado. Luego por contrapunto lo que es el tema del resto de personajes que están en esa isla misteriosa, sí que hablan un poco más forzados, por así decirlo, aunque es acorde al lugar extraño donde están.

En este aspecto me ha ayudado muchísimo mi experiencia escribiendo guiones para teatro porque me he organizado muy bien con cada personaje e incluso sacando algunas cosas de mis estudios de guiones para cine.  Sobretodo en aportar ese realismo a cada personaje y tener una tabla de cada uno con muletillas, palabras…para que cuando leas, te des cuenta de que te resulta más fácil imaginarte a ese personaje porque siempre se expresa con una coherencia. En ese sentido he utilizado muchos recursos de cine y teatro.

¿Situaciones de la vida real reflejadas? 

Siempre voy muy atenta para captar cualquier cosa. En el caso de este libro, no fue una conversación pero sí un detalle curioso.

Y es que la idea original me vino después de haber visto la película de Wonder Woman. No tiene nada que ver el libro pero es verdad que una pequeña conversación sobre esa película hizo que se me encendiera algo dentro y a partir de ahí empecé a sacar y al final llegó la idea. Todas tenemos a esa pequeña guerrera dentro.

 Es el arranque, pero tienes pensado continuar la historia con más entregas…

De momento son tres libros pero al ser un mundo de fantasía, lo bueno que tiene es que esos mundos acaban creciendo mucho y pueden convertirse en secuelas, precuelas…de momento son tres y en estos tres se mantiene la protagonista.

Has trabajado también en musicales para niños, representando clásicos. ¿Cómo se prepara una un trabajo así para resultar original?

Yo creo que es como todo, la experiencia. Pongo mucho en práctica todo lo que aprendí estudiando para escribir guiones. Todos los trucos que me decían en mi escuela. Pero luego es verdad que el rodaje te lo da el público.

Yo es que soy de un alma muy infantil en realidad. Soy la típica persona que ve una tontería por la calle y me muero de la risa como un niño de 5 años. Creo que eso también es positivo porque sobretodo cuando me pongo a escribir, mi primer objetivo es que cada 10 segundos haya un niño con una sonrisa en la cara durante la obra.

“en el momento en el que dices: ‘mamá soy artista’, ya has dado el paso”

Que no haya demasiado tiempo sin que un niño tenga una risa. Intentamos que los guiones sean muy divertidos y que tengan el típico aprendizaje porque es importante transmitir los valores a los niños.

En todas las obras intentamos darle un giro a la historia, por ejemplo, de Disney. Esta navidad hemos estado con el musical de Aladdin y el personaje de Jasmín e a mi me gustaba mucho pero cuando vi la peli de Disney recientemente dije: “buf, este personaje femenino no hace nada”. De mayor lo ves y te cambia un poco el concepto.

Hicimos un giro de 360º a la obra y ese personaje era un poco más feminista y la historia hacía que al final los niños aprendiesen que los chicos y las chicas somos iguales y que las chicas también podemos pelear y salvar a los príncipes, para cambiar un poco este final.

¿Notas presión por que te miren con lupa con proyectos propios? 

Soy una persona que intenta guiarse por lo que siente. En el momento en el que dices: “mamá soy artista”, ya has dado el paso.

Si que es cierto que hoy en día hay temas muy delicados que hay que tomarlos con mucho cuidado y sí que presto un poco de atención, pero tampoco en exceso, dejándome llevar por la naturalidad, porque al final los que estamos todo el día en el escenario, te das cuenta que la gente percibe también cuando haces las cosas de manera natural.

30 años y una empresa propia. Unos lo verán arriesgado ¿Qué les dice alguien como tú? 

Mi primer consejo es que se sienten con ellos mismos y piensen si realmente están dispuestos. Porque es un mundo maravilloso que me encanta pero es muy sacrificado y todo lo que conlleva hasta poder decir que es un trabajo.

Si realmente te gusta es precioso poder vivir de esto. El poder expresar y compartir con lo demás lo que uno lleva dentro, porque al fin y al cabo el arte es eso, me parece que merece la pena. Pero claro, con mucho sacrificio y constancia.

 Clara te recomienda, ¿A quién recomiendas tú? 

Ana Martínez Castillo, es una escritora Albaceteña, y su libro “Como cocinar Princesas“, está genial.

¿Más de Cultura y menos de qué? 

Más de cultura y menos enfadarse entre los políticos.