Es Viernes Santo y Estúpido Flanders no tiene puente. O sí, y su puente hacia dedicarse a la música es precisamente reunirse cada día para ensayar sus temas. Nos colamos en una de estas reuniones y entre acorde y acorde Carmen Alarcón y Pablo García nos regalan unos minutos de su tiempo para hablarnos de cómo empezaron y cómo nació en marzo de 2014 el grupo de Folk, Indie y Rock llamado Estúpido Flanders.

Uno se considera “un poco Millennial”, otro resopla ante el término. Ambos coinciden en que una carrera musical es más solida si se parte de tocar en baretos y que habría que separar youtube de la televisión en cuanto a maneras de darse a conocer.

El pistoletazo de salida se lo dio el certamen CreaMurcia 2015 donde se alzaron con el primer premio en la categoría de Canción de Autor. Desde entonces, dos miembros más en el equipo: Victor Rodríguez en la batería y Juanmi Martínez en el bajo. Un EP en 2016,  y camino al segundo en  2018. Su sueño, vivir de la música en un mundo en el que han elegido el género que «está de moda» pero en el cual la oferta es tan amplia que es complicado «ser el elegido por el público». En honor al cine, también tienen sus bandas sonoras preferidas.

¡¡YA LO TENEMOS!! En febrero llegará "TOO EDGY TO FEEL SAD" nuestro segundo EP. Y así de bonita ha quedado la portada…

Publiée par Estúpido Flanders sur lundi 29 janvier 2018

 

Os conocisteis en la universidad y ahí decidisteis formar el grupo. ¿En qué momento decidís que esto va a ser algo profesional?

C. La verdad es que salió un poco rodado. No fue algo premeditado. No pensamos: ¡ahora! Ganamos el CreaMurcia en 2015, nos apuntamos y a partir de ahí, una vez que conseguimos el premio, grabamos nuestro primer EP. A partir de eso, ya se sumaron Juanmi (Bajo) y Víctor (Batería). Ha sido todo muy rodado. No nos sentamos y dijimos: vamos a hacer una banda.

Un disco, grabado en un estudio profesional. No debe ser un camino fácil… ¿cómo se busca uno la vida?

C. La verdad es que a día de hoy hay un montón de medios y nosotros hemos tenido suerte porque nos hemos rodeado de gente que siempre nos ha echado una mano. Ganar el CreaMurcia fue un apoyo muy importante a nivel económico. Pero yo creo que para cualquier persona que decida empezar, lo mejor es que lo haga poco a poco, que se haga con un equipo cutre y a grabar. Luego, obviamente, si te quieres meter a algo más profesional sí que hace falta algo más. Pero a día de hoy la verdad es que es bastante fácil y casi cualquiera puede hacerlo.

Carmen escribe y Pablo hace los arreglos. ¿Suele haber consenso?

P. Depende de la canción. En algunas, Carmen me enseña lo que trae y le metemos unos acordes y unas voces. A veces es mucho más fácil hacer un arreglo, la canción se hace sola. Pero la verdad es que es muy fácil y no hay muchas discusiones. Pero hay canciones que son más abiertas en cuanto a interpretaciones y a lo mejor yo veo una cosa y ella ve otra pero solemos hablarlo con los músicos para ver qué opinan ellos y al final siempre se llega a un acuerdo. No suele haber muchas peleas, la verdad.

C. No, la verdad es que no (sonríe).

🎎ROLLITOS DE PRIMAVERA EN NOVIEMBRE🎎Ataros los machos porque vienen cosas sabrosas en forma de videoclip con salsa…

Publiée par Estúpido Flanders sur dimanche 22 octobre 2017

 

Letras en su mayoría en inglés, con carácter intimista, ¿Qué pretenden transmitir?

C. Yo supongo que cada canción y cada letra tiene lo suyo ¿no? Y que cada uno puede interpretar lo que quiera. La verdad es que yo intento ser poco metafórica. Me perturban un poco las metáforas excesivas. ¡Y eso que me gusta mucho Vetusta Morla! (Ríe) A veces las veo un poco vacías (vuelve a reír, y entendemos que se debe a que es uno de los grupos preferidos de Pablo). Con lo que quiero que se quede la gente es…supongo que es una idea, un concepto. Nunca intento ser demasiado subliminal. Con que haya un concepto de canción y un concepto básico e intente quedarse con eso, yo creo que es suficiente.

De repente sintonizamos una radio y ¡suena música Indie! ¿Esto prostituye el propio concepto de música “independiente”? ¿Son buenos tiempos para este tipo de música?

P. No sabría decirte si son buenos tiempos o no porque los gustos son también muy cambiantes. Ahora mismo está muy de moda el Trap y lo que se escucha a tope es el Trap. La gente que escucha Indie, seguramente no escuche Trap…aunque conozco casos. Entonces yo personalmente nunca se cuándo es un buen momento para un estilo concreto porque a lo mejor mañana se deja de escuchar o se escucha cinco veces más fuerte.

C. No se si le ha venido bien o mal. A cualquier persona que tiene la suerte que el estilo que le guste va acorde con el tiempo, le viene muy bien. Si ahora mismo nos ponemos a hacer ópera…pues igual estamos un poco jodidos. Pero ha dado “la casualidad” de que estamos dentro de lo que se mueve ahora y yo creo que no se ha perdido la esencia del Indie y simplemente lo escucha más gente pero… quien quiera ponerse exquisito diciendo “esta banda la escuchan más de tres personas, ya no la escucho”, pues adelante, pero me parece una bobería. Siempre me lo ha parecido.

En una entrevista con Miss Cafeína, el cantante confesó que a pesar de llevar unos quince años dedicados a la música, sólo hacía cinco desde que podían vivir exclusivamente de ella. ¿Cómo veis vuestro futuro? ¿Compaginar es la opción?

P. Sabemos, porque lo estamos experimentando, que es bastante difícil. Hoy en día o tienes mucho éxito como banda o como músico a nivel individual o tienes que compaginarlo con otras cosas. Sí o sí. Si quieres música para ambientar, por ejemplo, un local, te sale mucho más rentable darle al play en Spotify que contratar una banda, eso influye muchísimo, aunque obviamente no sea lo mismo. Es decir, es mucho mejor si tu bar tiene música en directo, es un nicho muy fuerte pero está muy complicado, sobre todo a nivel económico. Se tiene que compaginar con otro trabajo.

C. También da la impresión de que hay más bandas. El hecho de que haya más visibilidad no deja de ser un arma de doble filo porque también hace que haya más bandas y más opciones. Ser la opción que escoja la gente es más complicado ahora. A lo mejor antes había cuatro y eran las que había porque se ponían en la radio y te los tragabas igual pero ahora hay cien mil opciones y destacar parece más difícil.

¿Es diferente un Youtuber o un concursante de OT a un cantante de baretos?

C. Yo creo que la forma de construir la carrera de la gente que empieza tocando en baretos es más sólida que, a lo mejor, la de alguien que aparece en la televisión o en Youtube. Me da la impresión de que tú te vas creando una fanbase o algo así cuando empiezas tocando en bares y la gente parece que valora más eso. Luego a lo mejor la fama de dos o tres días es más complicada. La subida es más fuerte pero la bajada también. No se, yo creo que quizá es “más fácil” llegar si apareces en algún talent show o en Youtube pero luego a lo mejor es más complicado quedarte ahí o mantenerte.

P. Yo haría una distinción entre televisión y Youtube. Porque con respecto a lo que cuenta Carmen a lo mejor en la televisión es más pronunciado el hecho de una crecida rápida y a lo mejor la caída también es rápida pero yo creo que Youtube no es lo mismo. Al ser una red social en la que tú mismo haces todo, es más personal, la gente te conoce más y en la televisión hay como una especie de barrera. En Youtube la gente que te escucha te sigue escuchando, no es una fama tan efímera como puede ser la de la televisión.

Cine, música, arte en general… al público le cuesta entender el precio que tiene la obra.

P. Sí, por ejemplo, cuando a ti te ofrecen un trabajo como banda. Si sois cuatro músicos, te ofrecen un caché de 200 euros. Con eso, me da para cubrir la gasolina, la cena de ese día y poco más, porque somos cuatro músicos y basta con tener en cuenta no solo la compra de tu equipo, porque eso ya va incluido, sino las horas de ensayo, las horas de esfuerzo… Realmente tocar un instrumento o saber cantar no deja de ser un estudio y en el resto de carreras, por ejemplo universitarias, una persona se está formando unos años y luego se le recompensa en su trabajo con el pago. La música debería ser igual porque es tu trabajo. Es decir, yo tengo esa formación y además he venido aquí a tocar ese instrumento. No veo por qué mi esfuerzo o mi trabajo no se van a ver remunerados como en cualquier otro trabajo.

C. Hay un tema que yo diría que es casi sociológico o cultural, el tema de valorar la música como obra, por lo menos en este país. Creo que la gente no percibe ni tiene ni idea de lo que vale ser músico ni sabe lo que cuesta. Yo hablo con amigas y les digo: “hoy han sido 200 euros” y me dicen que les parece mucho. En realidad no es tanto pero ellas tienen esa impresión de que como estoy haciendo lo que me gusta estoy cobrando de más, esperan que toques gratis. Creo que es un tema de educación, de cómo entendemos nosotros la sociedad.

P. Si te compras un amplificador y una guitarra buenos, te harían falta casi más de un año de conciertos para recuperar la inversión. Solo para recuperarla.

Ese valor añadido para el público, ese directo ¿Cómo se prepara?

C. Nosotros lo hacemos por tiempo. Cuando tocamos en algún evento y no tenemos el mismo tiempo que podemos tener en un concierto, necesitamos adecuar el bolo al tiempo que se nos da. Ahora estamos profesionalizando esto un poco más. Trabajando en hacerlo más uniforme pero no solemos planteárnoslo, es más improvisación.

¿Por qué Estúpido Flanders?

P. Básicamente Carmen y yo somos bastante idiotas (ríen). Un día, íbamos a tocar uno de nuestros primeros conciertos y ni siquiera había pensado en nada de nombres, yo iba a tocar, y punto. Y dijo Carmen: “oye, deberíamos tener un nombre ¿no?”. Y entre una lista de nombres chorras, este fue el que más gracia nos hizo.

¿Sois Millennials?

C. (Resopla). Buf.

P. Yo un poco sí.

C. Sí, ¿no?

P. Sí. De hecho, yo estoy estudiando Publicidad y hace poco miré la definición oficial y aunque no está del todo claro la fecha de nacimiento, sí. Es el rollo de la gente que tenemos más o menos veinte años. Pero sí me considero Millennial en cuanto a tecnología, gustos musicales, formas de vestir… son generaciones.

C. Es que toda la gente que nace en un año cercano a otro es parecida. Es simplemente una cuestión histórica. Seguramente los del baby boom se parecerán entre sí. Obviamente entramos dentro del saco tanto para lo bueno como para lo malo que tiene un Millennial, supongo.

¿Dónde os veis dentro de diez años?

C. Muertos (carcajada).

P. Yo no se dónde me veo pero sí dónde me gustaría verme. Me gustaría verme viviendo de la música. Yo se que en mi vida va a haber siempre música en algún sentido y obviamente me gustaría que fuera en un sentido laboral.

C. A nivel personal la verdad es que no tengo ni idea porque son tiempos convulsos. No lo tengo muy claro. A nivel de banda, a veces parece que crecemos a veces nos estancamos. Puede ser que funcione pero estas cosas nunca se sabe.

P. Si en algún momento Carmen quiere dejar la banda afeitamos a Víctor y le dejamos el pelo un poco más largo (Risas).

En MDC somos muy aficionados al cine. Vamos con Bandas Sonoras, ya que hablamos de música ¿alguna imprescindible?

P. Banda Sonora … (se lo piensa).

C. Yo lo tengo clarísimo ¿eh? 2001. Odisea en el espacio.

P. A mí me gustan mucho las composiciones de Ennio Morricone para el cine Western.

Estúpido Flanders 2.

Clásicos o Millennials, lo cierto es que han elegido el tiempo y el género adecuado. El paso de los bares a los conciertos ya lo han dado, la siguiente parada es el 19 de mayo en la Sala fotomatón de Madrid a las
21:30, ahora solo queda seguir apostando por la pasión de la música, aunque muchos no lo entiendan, aunque muchos no lo valoren.