Nico Romero nos advierte: el giro de guion del último capítulo de El nudo es impresionante. Forma parte del equipo de guionistas de la serie insignia con la que Atresmedia ha puesto en marcha su plataforma ATRESplayer Premium.

Pero la experiencia de Nico Romero en series viene de atrás. Habitual de la casa Globomedia, fue el responsable de guiones tan míticos de la televisión española como 7 Vidas, Aída o El internado. También le preguntamos en nuestra charla sobre la polémica con los nazis.

Nos desvela los secretos de trabajar en un equipo de guionistas, sus giros de guión preferidos como espectador e incluso confiesa que sus estudios se deben, en parte, a un fracaso académico. En nuestra clásica pregunta, carga sin tapujos contra los que defienden el «derecho de los padres a censurar la educación de sus hijos, no vaya a ser que les salgan más sabios y tolerantes que ellos». No sabemvox a lo que se refiere, la verdad. Una entrevista narrativamente interesante.

El nudo, Nico Romero: «En la última secuencia de ‘El nudo’ hay un secreto»

¿Cómo llega un licenciado en Geografía e Historia a convertirse en guionista de series?

(Risas) Pues más bien la pregunta es al revés: cómo llega una persona que quiere escribir guiones y hacer cine, a hacer Historia.

Básicamente yo era un estudiante mediocre y no me daba la nota para Imagen y Sonido. Entonces quería tener algo de cultura general, la Historia me interesaba y me parecía una buena fuente para contar historias en minúscula, no Historia con mayúscula, y por eso me decidí a hacer Historia, pero es básicamente por un fracaso académico. Para escribir y para esta profesión, te tiene que gustar y cuando te gusta algo es más fácil que llegues a conseguirlo.

Te proponen la opción de formar parte del guion de El Nudo,  con la que Atresmedia estrena ATRESplayer Premium ¿Todo un honor, no? 

Claro, evidentemente. Al principio no teníamos muy claro si era una buena noticia porque dices: ¿es que no quieren ir al Prime Time porque no les gusta o es que realmente les gusta tanto que la quieren conservar para lanzar su nuevo producto estrella?

Esto a mi no me había ocurrido nunca. No sabía cómo analizarlo. Pero resultó ser lo segundo. Nos ha hecho mucha ilusión.

Cuando se trabaja con otros compañeros y  la trama tiene tantos juegos con el tiempo, ¿Cómo os dividís el trabajo?

Normalmente la cadena te encarga los dos o tres primeros capítulos para decidirse a comprar la serie. Esto lo hizo Nuria Bueno, junto con el desarrollo de lo que iban a ser los 13 capítulos.

«El trabajo de guionista es como el de minería, pulir para sacar el metal precioso de la mina»

Una vez que la cadena se decidió a producirlo, empezamos a trabajar en equipo. Se da la circunstancia de que la creadora y otro de los guionistas viven fuera de Madrid, con lo cual trabajamos mucho por Skype. Y luego cada uno de los guionistas se llevaba un capítulo concreto.

Muchas veces yo he hecho el ejercicio de coger la primera versión de lo que había y la última para ver cuánto se parecen. La estructura si que está pero luego las líneas cambian varias veces para mejor. El trabajo de guionista es como el de minería, muy de pulir para sacar el metal precioso de la mina, por decirlo de alguna manera.

La parte de las declaraciones de los personajes, recurso muy utilizado en series hoy en día, ¿fue creado antes o después de desarrollar el eje central de la trama?

A la vez. Cuando Antena 3 nos compró la serie tuvimos que definir para qué iban a servir estos testimoniales. Acordamos que serían para subrayar cosas que están ocurriendo durante la trama y nos parecen importantes, o para hilar entre unas tramas y otras.

«proyectábamos el guion en una pantalla e incluso imitábamos la voz de los actores»

La serie tiene un problema, como está contada en dos tiempos y aparecen los mismos personajes en los dos tiempos, muchas veces es difícil saber en qué tiempo estás. También lo utilizábamos para ayudar al espectador a seguir la historia con mayor facilidad. Para generar misterio o hacer las preguntas que queríamos que el espectador se hiciera en su cabeza. ¿Quién mató a Cristina Arias? Ayudar al espectador en el viaje especulativo que nosotros queríamos que recorriera.

Mauricio Colmenero

Has trabajado en comedias como Aída y 7 Vidas ¿Qué diferencias hay a la hora de trabajar cuando te enfrentas a eso frente a uno de misterio y enredo?

Concretamente en 7 Vidas, Aída o La que se avecina, tienen un método mucho más colectivo que en el drama. En Aída nos reuníamos alrededor de una mesa por equipos de tres o cuatro personas e incluso proyectábamos el guion en una pantalla y nos poníamos a soltar las mayores paridas que se nos ocurriera.

Incluso imitando la voz de los actores, lo cual al principio a todo el guionista que entraba le daba muchísima vergüenza pero al tercer día ya habías perdido la vergüenza.

Era muy divertido. El trabajo en drama es mucho más individual. Te reúnes puntualmente para que te supervisen cómo va y para ver si te estás desviando, pero la mayor parte del tiempo te la pasas solo, escribiendo.

Formaste parte de una de las tramas más polémicas de la ficción española: El internado. ¿Cómo vivisteis desde dentro ese giro en la trama y las reacciones del público?

Pues que todo aquello tenía que ver con los nazis estuvo desde el principio, Laura Belloso, la productora ejecutiva lo tenía claro desde que empezó a escribir.

«no se si en el 2020 se nos permitiría escribir a Mauricio Colmenero como le escribíamos entonces»

Lo que se hizo durante todas las temporadas era tratar de dosificar esa información para no pisarla. Pero claro, la serie tuvo tanto éxito que nos tuvimos que alargar temporada a temporada, es lo que tiene el capitalismo de la televisión. Tienes que hacer capítulos y esto también lo decía el productor ejecutivo de Lost cuando le preguntaban que por qué la serie es tan complicada. Su respuesta era muy sencilla: es que tenemos que rellenar muchos minutos.

Y ahora, El internado, Las cumbres ¿Sabes algo sobre esto?

Tengo algún amigo en la producción pero no se nada. Creo que está Laura Belloso, la productora ejecutiva de la original, con Asier Andueza, otro guionista amigo. Pero no tengo ni idea, supongo que viene un poco al hilo de la nostalgia y del éxito de Élite, parece que puede ser un producto que funcione. Yo tengo ganas de verlo, tengo curiosidad.

¿Te acuerdas de las frases míticas de algún personaje de tu trayectoria?

Siempre me acuerdo de algún chiste. Frase concreta no, pero te puedo decir que era especialmente divertido escribir a Mauricio Colmenero. Y no se si hoy en el 2020 se nos permitiría escribir a Mauricio Colmenero como le escribíamos entonces. Porque era muy incorrecto.

Se metía con las feministas, con los catalanes, con su camarero sudamericano. Incorrecto políticamente. No se si hoy las televisiones, si les presentáramos ese personaje, nos dirían «adelante». Recuerdo que era muy divertido por eso, por lo incorrecto que era. Dentro de la sala de reuniones lo pasábamos muy bien. Era muy divertido.

Como espectador, ¿Uno de los giros de guion que más te haya sorprendido?

Bueno, el giro por excelencia que tengo enmarcado en mi casa es el de El Sexto Sentido. Lo tengo desde entonces en un pedestal.

Pero te diría que vieras el final de El Nudo, que queda un capítulo. Es un giro muy interesante. El último capítulo lo escribió Nuria. Yo escribí junto con José Ángel el 12. Y aún sabiendo lo que iba a ocurrir, leí el último capítulo y me quité el sombrero. Dije: «ole, ole y ole qué capítulo se ha marcado Nuria».

La última secuencia no la conocía. Se la había guardado ella para ella sola. Me enteré de eso cuando leí su primera versión y me sorprendió. Porque toda la historia no se resuelve en la última secuencia pero hay un secreto, una cosa que sólo sabía Nuria y que está en la última secuencia del último capítulo de El nudo. Me encantó.

Además de tu trabajo como guionista, fundaste el blog escribirenserie.com.

Hubo una temporada, cuando salí de Globomedia, me apetecía ver cómo se escribía en otras series. Me crié profesionalmente en Globomedia y allí todas las series se escribían un poco igual.

Quería saber si eso era lo normal o había otros métodos mejores o peores. Por eso empezó el blog. Pensé que podía ser una buena idea entrevistar a productores ejecutivos de otras series que me pudieran contar cómo se organizaban mecánicamente para escribir los guiones, planificar las temporadas…

Lo hice también por dar visibilidad al mundo de los guionistas. Creo que no tienen toda la que se merecen. Desde el sindicato ALMA se está poniendo mucho empeño en los medios, en recordarles que las series no se escriben solas. Es un hashtag que tenemos y que utilizamos mucho, tampoco las películas.

Me parecía una buena oportunidad de tratar a los guionistas como se trata en otros medios a las actrices o a los actores: como estrellas. Ponerles en el centro de la producción, que es donde están en Estados Unidos. Los responsables últimos de las series, los productores ejecutivos, en Estados Unidos son guionistas, no son directores como ocurre en el cine.

¿Más de Cultura y menos de qué?

Más de cultura y menos derecho a la ignorancia. Lo digo al hilo de aquellos que se jactan de su incultura o que defienden ese supuesto derecho de los padres a censurar la educación de sus hijos, no vaya a ser que les salgan más sabios y tolerantes que ellos.