El próximo 23 de junio se estrena en cines La memoria escondida, un documental construido a partir de conversaciones en primera persona y donde su director, José Luis Pecharromán, adquiere también el papel de entrevistador. Esta historia coral, habla de la experiencia vital de cuatro personas pertenecientes al colectivo LGTBIQ+ a finales del franquismo y con la transición a la vuelta de la esquina. Con testimonios desgarradores y anécdotas que despiertan sonrisas, La memoria escondida se postula como un documental centrado más en lo emocional que en el componente histórico. En MDC hemos aprovechado esta ocasión para hablar sobre cómo ha retratado el cine a las personas mayores LGTBIQ+.

Si ahondamos en el terreno femenino, se repite un patrón argumental (con matices) en el que dos mujeres que han vivido dentro del armario durante toda su vida deciden salir de él y rebelarse contra el trabajo de cuidados que les ha tocado ejercer en su entorno. En este sentido encontramos Deux, de Filippo Meneghetti, ganadora del Premio César a Mejor ópera Prima en 2021. La película narra la historia de Nina y Madeleine, dos vecinas que han vivido secretamente enamoradas durante décadas y que tras un suceso inesperado deciden replantearse su relación. De reencuentros gracias a los cuidados también tenemos 80 egunean. Dos mujeres, Axun y Maite, se reencuentran en el hospital, como acompañantes y descubren que la química que tuvieron tantos años atrás, sigue intacta.

La historia de Chela y Chiquita es menos convencional. Ellas son Las herederas de un dinero de sus familias que se acaba cuando cumplen sesenta años. La pareja, decide afrontar la precariedad desde diversos puntos, con las consecuencias que este conflicto les genera. Esta película paraguaya de Marcelo Martinessi recibió premios en festivales de renombre como Berlín o Venecia.

Tampoco debemos olvidar la fuerza que pueden tener los personajes secundarios en las películas. En este caso la palma se la lleva ese «amigo gay» que siempre aparece de consejero en la trama y cuya línea vital no tiene trasfondo alguno, por eso vamos permitirnos obviar a todas películas que han utilizado a personas LGTBIQ+ como meros «accesorios» en los que apoyar al protagonista cishetero.

Eso sí, hay una película que salta todos estos convencionalismos y presenta a un secundario tan potente que casi se come a la protagonista, os hablo de Grandma. Al más puro estilo del nuevo cine indie norteamericano, la historia trata lo que parece una sencilla historia entre una abuela y su nieta. Elle, la abuela, acaba de romper con su novia Olive cuando irrumpe sin previo aviso su nieta Sage, pidiéndole una suma importante de dinero para un aborto. Lo que parece un tremendo drama acaba siendo absorbido por la presencia y el carisma de Lily Tomlin, que revienta la pantalla.

La representación queer es prácticamente inexistente si hablamos de tercera edad (casi como la ausencia de mujeres directoras en este listado), pero destacamos una suerte de documental con elementos ficcionados llamado Cantando en las azoteas de 2022. El trabajo de Enric Ribes, director y amigo de la protagonista, Gilda, nos enseña el entorno del último transformista del barrio chino de Barcelona. A través de esa confianza tras las cámaras, nos muestra las dificultades a las que se enfrenta Gilda con la mísera pensión que recibe y la lucha por continuar su carrera sobre los escenarios.

Sobre la G del colectivo, es la que más representada está, pero en la posición protagonista destacamos dos películas. Una de las más conocidas es Love is strange, que habla de la legalización en 2011 del matrimonio igualitario en Nueva York. Ben y George llevan 39 años juntos y tras esta medida, deciden casarse por fin. Poco después, y trás hacerlo «oficial», a George le despiden de la escuela católica donde da clases de música. Este futuro incierto les lleva de repente a vivir separados en casas ajenas.

Lejos en distancia pero no en esencia, encontramos Suk Suk. Hong Kong, un taxista que se niega a retirarse y un padre soltero jubilado, aunque ambos han ocultado su sexualidad, se despierta en ellos ese deseo reprimido durante años. La película, además de haber cosechado unas críticas estupendas, estuvo en festivales como Berlín o Busan.

 

*Fotografía de portada: Making of La memoria escondida de José luis Pecharromán