La moda imperante, que nos han hecho íntimos de los gurús internacionales del orden, y nos ha puesto las pilas, en cuanto a limpieza del hogar se refiere, nos provoca lanzar la mirada al estado de nuestra casa por esta época. Llega el buen tiempo, guardamos la ropa de invierno y descubrimos que una vez más, hemos vuelto a acumular por encima de nuestras posibilidades.

En Japón lo tienen claro, aunque en realidad ellos se remangan antes de que acabe el año, realizando el Osoji (大掃除) -gran limpieza- en hogares, oficinas, colegios… Para adaptarlo a la idiosincrasia española, lo cierto es que en nuestro país esa limpieza suele hacerse ahora y para centrar el asunto, vamos a reducirlo al ámbito privado. Dejemos a un lado oficinas y colegios para otro artículo.

Pues bien, las recomendaciones niponas sobrepasan el carácter material de lo que nos rodea y necesita un repaso. Es decir, hay que atender a los rincones de la casa, por supuesto a los textiles: ropa personal, cortinas, manteles, ropa de cama, almohadas. Pero también hay que echar un vistazo al interior de cajones y atender, por poner un ejemplo a esas facturas pendientes de pagar o de cobrar. También debemos observar las estanterías y echar de allí a los libros que nunca reeleremos, los adornos que acumulan ácaros o las fotografías que mejor guardar en una caja.

limpieza, Limpieza de primavera, incluidas personas ingratas, al estilo nipón

Es lo que en Japón se denomina limpiar con intención. No sirve arremangarse y pensar en otra cosa, nada de eso, hay que centrarse si queremos que un aire fresco y renovado inunde nuestro hogar. Si somos valientes y seguimos hasta el final la recomendación del país asiático, entonces debemos poner la atención también en el ámbito personal. ¿Qué hábitos poco saludables o personas que no nos convienen forman parte de nuestro día a día?

Si centramos nuestra atención y somos capaces de mirarnos al espejo sin vacilación sabremos detectarlos. ¿Los queremos seguir arrastrando con nosotros? ¿Nos sentimos fuertes para tratar de deshacernos de ellos, de apartarlos de nuestra vida de una vez por todas como el jarrón feo que guardamos porque nos da nosequé tirarlo?

En algún momento toca tomar este tipo de decisiones y si nos ponemos a hacer limpieza de primavera, quizá es el momento. ¿Se animan?

Un apunte más, en Japón durante su momento Osoji, los niños también participan. Nunca es pronto para realizar pedagogía en este sentido. Los hábitos saludables siempre redundarán en una magnífica calidad de vida.

Feliz Osoji primaveral para todos.