Tener un despertador, llevar reloj o preguntar la hora por la calle en los tiempos de móviles que vivimos puede parecer hasta extraño. Por eso, QLOCKTWO ha querido reinventar el tiempo, esta vez con palabras.

Biegert & Funk es una agencia de diseño que creó QLOCKTWO, una marca alemana de relojes que ha querido darle una vuelta a los relojes, tanto los de muñeca como los decorativos, para hacer no sólo un elemento útil, sino decorativo.

Desde 2009, QLOCKTWO fabrica sus relojes en su fábrica de la localidad alemana de Schwäbisch Gmünd, consiguiendo así ese sello “made in Germany”, icono de seguridad, precisión y buen hacer. Además, en su camino, QLOCKTWO ha conseguido llevarse a casa numerosos premios internacionales de diseño como el Red Dot Design Award, el Good Design Award o el Gold Award del ADC Europe, entre otros.

Pero, ¿por qué son tan especiales los relojes de QLOCKTWO? Porque han sustituido las manecillas y sus números por palabras. Una matriz cuadrada llena de letras se encarga de contarnos el paso del tiempo y darnos la hora que es.

Si todavía llevas en tu muñeca un reloj, ¿qué te parece darle una oportunidad al modelo de muñeca de QLOCKTWO? Disponible en dos tamaños y más de una quincena de modelos, estos relojes están fabricados a mano con los mejores materiales.

Pero si lo tuyo es la decoración del hogar, aquí es donde vas a acabar perdiendo la cabeza y queriendo comprar un puñado de relojes que te dan la hora en palabras. Porque QLOCKTWO ha diseñado distintos modelos de su reloj de pared, con distintos acabados, materiales y tamaños, además de posibilidades en diferentes lenguas.

Que suene el despertador nunca es agradable, pero si lo que te encuentras al abrir los ojos es casi una joya decorativa, la cosa cambia. QLOCKTWO nos proponen un reloj de sobremesa con función de despertador y que, por supuesto, nos dice la hora que es con las letras iluminadas por LEDs. Que tardes poco en levantarte, ya es otro tema.

Quizá con QLOCKTWO no pase eso de olvidarte al momento de mirar el reloj, qué hora era y valoremos un poco más el tiempo.