Joseba Alfaro lleva más de 15 años trabajando en el mundo del audiovisual, pero hoy está en Más de Cultura por su faceta literaria. A medidos de noviembre terminó la campaña de crowdfunding que puso en marcha para dar a conocer y financiar su novela «La caza». En Más de Cultura aprovechamos para hablar con Joseba Alfaro de su libro, pero también del audiovisual, la cultura y mucho más.

– Queremos empezar este cuestionario con una pregunta sencilla, ¿qué tal estás?

Hola. Pues sobreviviendo, que no es poco en los tiempos que corren. Por suerte con buena salud, pero en un clima muy convulso en todos los niveles con el asunto del covid.

– Empezamos por el principio, ¿quién es Joseba Alfaro?

Soy un guionista y director apasionado por contar historias. Vengo del mundo del cine y la televisión, donde trabajo principalmente como montador, y también he escrito tres guiones de película y dos proyectos de serie de televisión, además de haber escrito y dirigido varios cortometrajes que han sido premiados internacionalmente. En su día estudié cinematografía, donde te enseñan a contar historias. Y así es como quiero vivir mi vida, contando historias. En mi página web josebaalfaro.com podéis ver algunos de estos proyectos audiovisuales.

– “La caza” es el título de tu novela, ¿qué podemos encontrar en ella?

Se trata de una novela negra, un thriller con tintes políticos y con denuncia social, e inspirado en hechos reales, que se desarrolla en el Madrid de los años 90, la ocupación de Irak en 2004 y la España actual. El protagonista se ve atrapado en una carrera contrarreloj por salvar su vida, pues ha sido acusado de unos crímenes que no ha cometido. Será perseguido por los cuerpos de seguridad del Estado, medios de comunicación y asesinos a sueldo, y deberá hacer lo imposible para conseguir las pruebas que demuestren su inocencia y desenmascaren a los verdaderos culpables de la trama de corrupción que ha descubierto.

«La caza» en tres palabras: Thriller. Venganza. Justicia.

– Si tuvieras que definir “La caza”, ¿con qué tres palabras la definirías?

Thriller. Venganza. Justicia.

– Una novela negra con la corrupción y la globalización (entre otros temas) como protagonistas… ¿Qué hay de ficción y qué de realidad en todo esto?

Lo bueno de abordar algunos temas que forman parte de nuestra historia reciente a través de la ficción es que puedes permitirte licencias creativas y denunciar a través de tu relato (de los hechos o de los personajes) actos que deberían haber sido portada en los diarios. Incluso, puedes permitirte ajusticiar a los culpables; en el relato, claro está. En el caso de “La caza”, he realizado un profundo trabajo de investigación y documentación con la colaboración de policías, militares y periodistas. Me gusta decir que la historia está inspirada en hechos reales, y que, en este caso, cualquier parecido con la realidad es intencionado. Pero no quiero desvelar nada a los futuros lectores, así que los animo a descubrir estas tramas y acompañar al protagonista en este intenso viaje.

Joseba Alfaro, Joseba Alfaro, un apasionado por contar historias

– Suponemos que la crisis del COVID-19 ha trastocado tus planes tanto personales como profesionales. ¿Ha afectado esta situación a tu novela?

No en cuanto a su escritura, ya que la tenía terminada a principios de este año, pero sí en cuanto a su distribución. Como el proceso de adquisición por parte de un sello editorial se puede demorar meses, incluso años, al finalizar el verano decidí crear una campaña de mecenazgo para financiar una primera edición, limitada y personalizada, con la intención de poder entregarla personalmente a la mayoría de los mecenas y que puedan leerme ya. La campaña finalizó el pasado 14 de noviembre y fue un éxito, 150 ejemplares y más del 140% de los fondos conseguidos. En estos momentos “La caza” se encuentra en la imprenta y la semana que viene ya podremos tenerla en las manos. Estoy muy feliz, la verdad. Ahora queda esperar que un par de editoriales con las que he hablado lean el manuscrito y ver qué opciones tenemos.

– Antes de escribir “La Caza” has trabajado en el mundo del audiovisual durante más de 15 años. ¿Qué ha cambiado el Joseba en todo este tiempo?

Una de las principales cosas que he aprendido en estos años ha sido a saber qué no me gusta y qué no quiero hacer. Creo que es tan importante como saber qué es aquello que te apasiona. A lo largo de los años me he vuelto más consciente del mundo que me rodea, de lo que quiero contar y de aquello que me hace feliz. Soy muy maniático y muy perfeccionista y eso en ocasiones ralentiza mucho la parte final del proceso creativo pero, como suele decirse, sarna con gusto no pica.

– ¿Cómo te llega la inspiración? ¿Cómo es tu proceso creativo?

Siempre llevo encima alguna libreta en la que apuntar cualquier cosa, desde una idea, un diálogo, una escena, un personaje, una localización… Mi problema no es tanto el bloqueo creativo como el conseguir decidirme por cuál va a ser mi próximo proyecto. Mi vida gira en torno a la narrativa (en ficción literaria y cinematográfica) y a la música; cosas que me apasionan y que me inspiran y motivan. Mientras escribo no soporto “el ruido”, ya sea el motor del frigorífico, unos vecinos, el propio teléfono móvil y las notificaciones… Necesito mi “palacio mental”. Siempre escucho música mientras escribo. Por lo general bandas sonoras. También Mozart, o Beethoven, dependiendo del tipo de energía que necesite. Pero siempre música “sin letra”. Y desactivo las notificaciones del teléfono.

– ¿Es diferente tu manera de trabajar dependiendo el proyecto que tienes entre manos?

Depende. Escribir para el espectador de cine o para un lector son procesos diferentes, pero también tienen mucho en común. Por ejemplo, la parte de la documentación o la creación de la estructura son similares, al igual que la caracterización de los personajes, solo que cuando escribes un guion, los tiempos suelen estar más encorsetados y el componente visual lo tienes siempre presente porque el espectador lee imágenes en la pantalla, y en una novela te centras más en la imaginación del lector, que lee palabras y hace el esfuerzo de dotarlas de tridimensionalidad. A parte, en un guion audiovisual, además de estar escrito únicamente en tiempo presente, no te puedes permitir profundizar tanto en la psique de los personajes y describir lo que piensan o cómo ven el mundo.

Joseba Alfaro: «Ni todos los equipos pueden llegar a la final de un mundial, ni todos los libros o películas pueden ser top»

– Siempre nos sorprende ver el precio de las novelas en su formato online en algunos portales a cero euros. ¿Cómo se lleva esta situación como novelista?

Creo que cada uno es libre de valorar y decidir cómo distribuir su obra. Es cierto que en este mundo digital en el que estamos constantemente “conectados” y en el que hay tanto ruido en la red, uno acaba abrumado ante la idea de conseguir que se fijen en su trabajo y que te elijan a ti en lugar de al vecino. Es algo que me entristece, que el mundo editorial (más todavía que el cinematográfico) se vea como una competición, una competencia en la que o eres el top ventas o no existes, no interesas. Y no es cierto, no creo en eso. Es una idea totalmente aceptada pero, bajo mi punto de vista, errónea. Ni todos los equipos pueden llegar a la final de un mundial, ni todos los libros o películas pueden ser top. Y no es algo malo, pero la cultura competitiva de la globalización nos ha hecho pensar que sí. Yo creo que cada uno puede tener su espacio y no todos los proyectos o “productos” tienen por qué estar destinados a un gran público. Lo importante es que nos dejen tener ese espacio. Creo que un autor, más aún cuando es independiente, tiene que encontrar a sus lectores, a aquellos que quieran disfrutar de su obra, no simplemente llegar al máximo número posible en el menor tiempo. Es difícil llegar a esos lectores cuando eres independiente. Es lento, es frustrante, es tedioso… Pero el resultado es más gratificante y personal. Como os contaba, yo he decidido en la medida de lo posible entregar los ejemplares en mano a mis lectores. Será un proceso más largo y laborioso, mucho, pero me parece muy bonito el poder recuperar el trato en persona y conocernos, ya sea durante diez minutos o dos horas.

– Has realizado una campaña de micromecenazgo, ¿qué tal ha sido tu experiencia?

Dura, muy dura. Una auténtica montaña rusa emocional. Y eso que a los diez días (de los cuarenta que dura) ya había logrado el objetivo. Pero la ilusión, mezclada con la incertidumbre y los nervios, hace que estés bailando constantemente entre números y emociones. Pero probablemente ser géminis tenga algo que ver. Requiere mucho trabajo, pero no descarto repetir.

– ¿Puedes adelantarnos algunos planes de futuro que tengas?

Ahora estoy acabando una nueva novela, “Balas Ciegas”, un policíaco que verá la luz en el 2021, y también estoy preparando una tercera, esta última alejada del noir, centrada en mis experiencias cinematográficas; una historia coral muy divertida y emotiva.

– ¿Qué referentes tienes tanto profesional como en lo personal?

Por no extenderme (pues podríamos hablar de esto durante días), además de a mis padres, en cine Michael Mann, Billy Wilder, Christopher Nolan, Takeshi Kitano y Aaron Sorkin, por citar algunos; en narrativa Paul Auster, Chandler y Connelly (y también los ensayos de Chomsky); y en música Ennio Morricone, Philip Glass, Hans Zimmer, Dave Grohl y Leonard Cohen (entre otros).

– ¿Podrías recomendarnos el último libro, canción, película, obra de teatro, o cualquier expresión artística que te haya emocionado?

Un libro… “Rebelión en la granja”, cada vez que lo leo me deja tocado.

Una ficción… la miniserie “Unhuman resources”, adaptación de una novela de Pierre Lemaitre.

Y una canción… volví a escuchar hace poco “The Promise”, de Tracy Chapman, que siempre me remueve por dentro.

– Nuestra revista se llama Más de Cultura, así que la pregunta es, ¿Más de Cultura y menos de…? 

Telebasura, por favor, cero telebasura. La televisión es genial, al igual que la literatura, la música e internet. Pero tenemos la obligación de saber hacer un buen uso de ellas, tanto como creadores como consumidores.

Muchas gracias Joseba Alfaro por tu tiempo.