Para celebrar que la novela da un paso más, que los personajes ahora tienen voz y movimiento en una película, las páginas de El País se vuelven a vestir con las Memorias de un Hombre en Pijama. El protagonista, Paco, que ha logrado su sueño, trabajar en pijama, aunque todavía no sabe los riesgos que esconde eso.

El que sí lo sabe es el Paco de verdad, Paco Roca, que se toma unos minutos para contarnos de dónde surge esta historia que llega a las salas el 4 de enero y que dirige Carlos Fernández de Vigo, para hablar de su nuevo proyecto sobre la búsqueda de un tesoro y, de paso, para confesarnos que ahora trabaja menos en pijama de lo que le gustaría.

“, un nuevo proyecto, además diferente a todo lo que hemos visto tuyo. 

Sí, además diferente, por eso me apetecía. Porque normalmente las cosas que hago suelen ser un poco más intimistas y esto va mas hacia la aventura. Me apetecía cambiar un poco de registro y hacer algo que de por sí fuese más divertido de realizar.

Y fue de casualidad que conocí a Guillermo Corral que es el guionista de la historia. Él es diplomático y le conocí precisamente en un pase de Arrugas en EEUU. Estaba en Washington y él trabajaba como agregado cultural en la embajada y uno de los días que estuve por allí me dijo “oye que tengo una historia que creo que un cómic va a quedar muy bien”.

Cuando te dicen un comentario como ese te echas a temblar porque normalmente no sabes muy bien como salir de esa situación porque la gente te cuenta cosas que no te encajan, o que son totalmente absurdas o cualquier cosa de esas. Entonces tienes que poner como cara de interesante… Estaba un poco en tensión: “a ver cómo le digo a este de la embajada que no me interesa para nada lo que me va a contar…” Pero al final resultó que sí. Era una historia que ya me sonaba porque en su momento tuvo mucha repercusión todo el tema de  Odyssey y del tesoro y es verdad que tenía todos los componentes para que fuese una historia muy interesante.

Un gran tesoro, piratas, aventuras…intriga política. Todo para que funcionase bien. Y luego sobretodo lo que me hizo querer hacer esta historia es que Guillermo la había vivido en primera persona porque trabajaba como diplomático y estuvo trabajando en todo ese proceso de recuperación del juicio y del tesoro. Así que podía contar una historia que solamente él me podía contar.

Tus obras siempre tienen una conexión con la realidad y el público se siente identificado. ¿Cómo se consigue eso? 

En el fondo son los personajes. A mi me encanta hacer hablar a los personajes y que interactúen. Yo creo que en el fondo lo que le interesa al lector es empatizar con los personajes y que les hables de venganza, de odio, de amor, de desamor…de este tipo de cosas.

“En el fondo lo que le interesa al lector es empatizar con los personajes”

Todo lo demás a veces es muy secundario si consigues que los personajes funcionen y que hablen de cosas que todos hemos sentido. Es un poco como los monologuistas, que la gracia está en que todos hemos vivido eso. Yo creo que si consigues eso el resto ya es secundario.

En el proceso de creación de los personajes uno tira de lo que conoce. ¿qué es lo que más te apasiona a ti de ese proceso? 

Hacer un cómic o una película es un proceso muy largo en el que durante años estás metido en una historia. Entonces, durante todo ese tiempo toda tu vida gira alrededor de esa historia.

Vas paseando por la calle y estás viendo alguien que tiene una postura para hacer algo curiosa u oyes una conversación en el metro que te gusta.  Todo eso acaba de alguna forma en la historia con la que estás trabajando. Vas colando todas esas vivencias porque durante todo ese tiempo estás muy atento a todo lo que te rodea, y a mi esa parte me gusta mucho.

Es la parte en la que ya tienes una estructura de la historia, más o menos todo te funciona y todo lo que vas viviendo en cierta manera va calando.

Además, para el tipo de historias que yo hago, que suelen ser bastante realistas,intento estar muy atento a todo lo que te rodea.

Tus historias nos atrapan pero ¿qué historias te atrapan a ti?

Un poco de todo ¿eh? Es verdad que al final también acabas haciendo un tipo de historias que son las que te gusta leer pero es cierto que soy bastante abierto a todo. Me gustan desde historias de aventura, lo fantástico y todo lo contrario. Me gustan las historias como muy costumbristas. Intento leer o ver un poco de todo.

Cuando uno se dibuja a sí mismo, ¿se saca primero los defectos?

(Risas). Fue por necesidad narrativa de tener que dibujarte.

La serie, antes de salir en El País Semanal apareció en un periódico de Valencia que se llama Las Provincias. Me hicieron el encargo de hacer una página semanal y no sabía qué hacer.

Así que lo que hice fue echar un vistazo a la gente que ya estaba haciendo cosas, porque uno de los miedos que tenía era que a la quinta semana no supiese qué contar o cómo continuar esa historia.

Entonces miré qué estaba haciendo otra gente. Gente que te gusta que escribe artículos en prensa, cómo lo enfocaban y me di cuenta que los que me gustaban estaban haciendo opinión y acababan hablando de sí mismos y de lo que les pasaba.

Te das cuenta de que es la mejor solución porque así nunca se te acaban los temas. Mientras sigas vivo, vas a tener algo que contar. Algo que has leído, que has vivido, que te ha pasado… Entonces pensé que eso era lo que debía de hacer, anclarme en la realidad, contar las cosas que me pasaban y ya está.

“Empiezas riéndote de ti mismo porque sino no tendrías una justificación para reírte de todo lo demás”

Lo que pasa es que en el cómic queda extraño que tú hables de ti mismo o de lo que te pasa y que no aparezcas tú en la historia. Queda como muy raro. Así que tenía que dibujarme. El cómo dibujarme era preguntarse “¿Cómo soy yo?”.

Acabas siendo un personaje en el que exageras determinados rasgos que uno tiene. Y si que es verdad que es como reírte de ti mismo. Esa es la clave. Empiezas riéndote de ti mismo porque sino no tendrías una justificación para reírte de todo lo demás.

Y luego el tema del pijama es porque durante ese tiempo trabajaba mucho en casa y mi uniforme de trabajo era el pijama, como muchos otros profesionales que trabajan en su casa. El pijama acaba siendo el uniforme de muchos autónomos.

De Arrugas que nos hace llorar a Memorias que nos hace reír… ¿es emocionante también esa evolución? 

Claro, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Intento ir cambiando y cada uno cumple una función o habla de algo que te apetece hablar.

En el caso de se trataba de hablar de la vejez porque quería comprender a mis padres que en ese momento ya eran muy mayores. Mi forma de comprender cómo eran, era hacer un cómic.

“El pijama acaba siendo el uniforme de muchos autónomos”

En el caso de Memorias era más una reflexión sobre todo lo que te rodea. Yo no tengo opinión prácticamente sobre nada. Si un taxista me pregunta por dónde quieres ir a tu casa, aunque haya hecho ese recorrido mil veces nunca se qué responder: “por donde usted quiera”.

No tengo nunca mucha opinión. La única manera que tengo de tener opinión es hacer un cómic. La tira me sirvió para reflexionar sobre temas en los que pensaba que era importante pensar. La relación de pareja, mi relación con mi trabajo, la creatividad, temas sociales como los recortes a las ayudas al desarrollo…

Cada proyecto tiene una intención y lógicamente va unida a un tono. Todas estas reflexiones haberlas hecho en serio hubiese quedado un poco pretencioso. Sin embargo, el humor hacía todo mucho más digerible.

¿Qué es novela gráfica y qué es cómic? 

Aquí sí que podríamos estar todo el día hablando sobre esto y habría opiniones para todo. Simplificando un poco: podríamos decir que la novela gráfica es la libertad de autor.

Es decir, que la industria del cómic durante toda su historia ha tenido unas normas, una forma de crear que se basaba sobretodo en la entrega. Por ejemplo, el cómic de superhéroe. Cada mes aparece Spiderman y así ha sido siempre desde que surgió.

El cómic francés, que es también otra de las grandes industrias, desde , desde , y demás, todos estos personajes icónicos, son por entregas. De un año, dos años o el tiempo que sea y acaban teniendo personajes icónicos que más o menos siempre están en el mismo punto porque la serie no puede morir, incluso aunque el autor muera.

Digamos que esto ha sido siempre la industria del cómic y la que lo mantenía. Esto iba unido a un tipo de formato, una cantidad de páginas fijas, un tipo de dibujo. Digamos que había una serie de convenciones a la hora de hacer un cómic. Y la novela gráfica, en cierta forma, es una ruptura con todo esto.

De repente empiezan a aparecer autores que se preguntan por qué no pueden hacer un cómic que empiece y acabe. Más parecido a una novela, que en lugar de tener 46 páginas, como es lo habitual, tenga 200. Hacerlo con un dibujo que sea muy diferente a todo lo demás… y ya no tengo por qué tener personajes icónicos, sino que lo que se puede hacer es tener otro tipo de personajes, hacer una biografía, contar historias.

Digamos que es como una ruptura que acaba desarrollando un tipo de cómic muy determinado, que es lo que llamamos novela gráfica.

Cuando Paco no está dibujando… ¿tiene alguna afición secreta? 

(Risas) Pues la verdad es que últimamente pocas, porque o estoy viajando o estoy dibujando. Tengo dos niñas pequeñas e intento estar con ellas, dibujar y leer con ellas, o pasear. No es un hobby muy tranquilo pero sí que hago de padre en todos esos momentos.

“me gustaría estar en pijama más de lo que estoy”

Aparte de eso me gusta cuidar mis plantas. Tengo una terraza grande y me gusta cuidar las plantas, hacer algo de deporte… y me gustaría estar en pijama más de lo que estoy… pero no lo consigo.

Dos niñas pequeñas que se han criado en el arte de verte trabajar pero ¿y tú? Tienes el primer recuerdo relacionado con el arte?

La verdad es que en mi familia, que son clase media obrera, no tenían de este tipo de cultura. A mis padres no les gustaba leer y la verdad es que no había otras cosas. Cariño y demás sí, en eso estoy totalmente encantado pero si te tuviese que decir que se respiró cultura en mi casa, la verdad es que no.

Pero sí que es verdad que lo que me compraban era cómics y quizás mi afición viene de ahí. En particular de los cómics de la editorial . , , … todo este tipo de cómics que han creado muchos lectores y muchos dibujantes de cómic. Era lo más popular y lo que prácticamente estaba al alcance de cualquiera y en todas las casas.

Luego con el tiempo ya vas descubriendo otras cosas pero quitando los cómics la verdad es que en mi casa no se respiraba demasiada cultura. Pero cada uno encuentra su camino y lo que no tienes por un lado lo tienes por otro. Porque sí que es verdad que mis padres apostaron por mí y cuando vieron que me gustaba dibujar me apuntaron a una academia de dibujo y eso para mí fue un paso muy importante porque lo que de repente era un hobby pues veías la posibilidad de convertirse en algo más.

¿Algún consejo que recuerdes? 

No recuerdo ningún consejo en particular, pero imagino que el típico, sobre que tienes que esforzarte para conseguir las cosas y quizás el de que no hay reglas cuando te dedicas a esto.

Cada uno debe encontrar su propio camino y tienes que poner en cuestión cualquier idea preconcebida. Yo creo que esto se puede aplicar al arte, al dibujo y a cualquier cosa de la vida. Replantearte por qué se hacen las cosas y no dar nunca nada por sentado porque siempre se ha hecho así.

¿Más de cultura y menos de qué? 

No soporto a la gente que radia todo lo que hace.

Sus dibujos vuelven una vez más a la vida para atraparnos con su historia de un cuarentón que está a punto de re-descubrir la vida. Él, re-descubre la suya atento siempre a los detalles que evidencian como somos y cómo nos comportamos. Buscando nuestros fallos, encontrando que a veces son los nuestros.