Cuando hemos cumplido dos de las tres «R» como auténticos cuidadores del planeta: Reducir y Reutilizar, aún nos queda una: Reciclar.

Hay que decir que la costumbre de utilizar los distintos contenedores de diferentes colores está lo suficientemente arraigada en la población de nuestro país, en términos generales claro, parece que en 2018 aumentó el reciclaje en un 12,3%. Pero ¿sabemos siempre dónde depositar los cachivaches de los que nos deshacemos? Un plato roto…no es basura orgánica, pero tampoco vidrio…¿dónde hay que echarlo?

Para estos quebraderos de cabeza llega a nuestro smartphone A.I.R-e. Una app puesta en marcha por ECOEMBES que nos mostrará cuál es el contenedor correspondiente al residuo en cuestión. Una maravilla, vamos.

reciclar, Hola soy A.I.R-e. tu asistente de reciclaje. Pregúntame tus dudas sobre dónde debes tirar cualquier cosa

A.I.R-e acepta texto, fotos del objeto o que se lo digas por voz -identifica todos los idiomas oficiales: catalán, castellano, euskera y gallego. Además, tal y como ocurre con otros asistentes virtuales, incluye inteligencia artificial, por lo que aprende según recibe consultas convirtiéndose así en un experto en resolver este tipo de dudas.

Los artífices de esta estimable ayuda: The Circular Lab, centro de innovación sobre economía circular de Ecoembes. Y como lo suyo es no parar de innovar, ahora en pruebas tienen listo un nuevo proyecto -Reciclaje 5.0.

A través del smartphone no sólo nos conecta a los usuarios con el uso de los contenedores, sino que además recibimos un incentivo. Es la versión actual de las monedas que recibíamos cuando devolvíamos los botellines vacíos a la tienda. Ahora en vez de monedas recibiremos reciclos que podremos canjear por experiencias o servicios, eso sí, que contribuyan al medio ambiente. Desde Ecoembes ponen un ejemplo -el sorteo una bici eléctrica.

Este verano se hará una experiencia piloto en Catalunya a través de contenedores inteligentes en varios municipios y en papeleras inteligentes en algunas instalaciones como hospitales y universidades. Si fructifica se extenderá a lugares de trabajo y estaciones de trenes o aeropuertos.

No hay excusas para reciclar bien. Pero tengamos en cuenta que de las tres R, ésta es la última. En la medida de lo posible hagan realidad las dos primeras: Reducir y reutilizar. El planeta respirará. Para el resto reciclen con la ayuda de A.I.R-e.