Cuentan que hubo una época en la que en Cuanto Cabrón solo había un par de viñetas y Twitter se usaba solo para informarse. La era pre-shippers, en la que las series, Eurovisión o Los Goya sólo se seguían por televisión. Pero ahora, con las redes sociales como instrumento comunicativo, estamos continuamente a la caza del meme. Porque, seamos sinceros, ¿no es una de las mejores cosas que nos han dado las redes sociales?

El origen de la palabra

Tanto es así que la propia palabra meme, ha sido acuñada por Richard Dawkins en su obra «[amazon_textlink asin=’8469620436′ text=’El gen egoísta‘ template=’ProductLink’ store=’masdecultura-21′ marketplace=’ES’ link_id=’7d9077ef-90aa-11e8-8856-030d3dfeb6ae’]». El libro hace un paralelismo entre la teoría de la evolución que se escribió en 1976 con la época actual en la que existen las redes sociales.

Así, Dawkins combinó los conceptos memoria y mimesis como agentes responsables de la transmisión cultural entre seres humanos. Comparándolos con el concepto gen, el autor cree que e necesario un nombre para esa transmisión cultural como «Mimema» que viene del griego y se refiere a «todo aquello que es imitado». Abreviando, el teórico consideró que la mejor palabra era meme, que, además, se asemeja a la palabra francesa même (mismo).

Y después de esta píldora de sabiduría, y siendo conscientes de que el internauta está continuamente a la caza del meme, debemos recordar que igual que en el cine la realidad supera mil veces a la ficción, en Internet también. Porque a veces, hay cosas que parecen meme, pero no lo son. Y para muestra, un botón.

meme, La carcajada colectiva: lo que no fue meme

El vídeo de Silvia Charro y Simón Pérez parecía un meme, las redes se empezaron a llenar de parodias sobre esta pareja que hablaba de hipotecas fijas de una manera muy «peculiar» y aunque polémicas aparte tuvieron que salir en los medios de comunicación para dar explicaciones, lo cierto, es que, al menos al principio, parecía un meme pero no lo fue.

meme, La carcajada colectiva: lo que no fue meme

Otro ejemplo lo encontramos en Mariano Rajoy, que por despedirse bien de la presidencia, nos regaló otro de sus momentos. Pero, en este caso, la duda asaltaba a los internautas «¿es un meme o es real?». Fue real, el ex presidente confundió el sentido de su cartulina, y la levanto de esta manera en la votación, provocando, inconscientemente, su propio meme.

meme, La carcajada colectiva: lo que no fue meme

Como olvidar el fenómeno del año. La vuelta de Operación Triunfo ha supuesto una revolución tanto en redes sociales, como en Youtube. Por no hablar de lo que representa para las nuevas generaciones.

Los propios redactores de OT también cogieron prestado lo de hacer de una pareja un hashtag y convertirlo en un nombre común. Como es el caso de #Almaia para Amaia y Alfred o #Aiteda para Aitana y Cepeda. Lo que en su día parecía un meme en twitter, pudo comprobarse en el canal de Youtube en directo, cuando los redactores se sumaron a lo que decía Twitter nombrando a esta pareja por su hashtag en los rótulos.

También se pudieron leer mensajes relacionados con el mítico «no lloré» que popularizaron Aitana y Mónica Naranjo. Solo que esto, si que dio para muchos memes.

Más recientemente Twitter se empezó a llenar de comentarios sobre la elección de Bob Esponja o David Bisbal como responsables de Radio Televisión Española y la gente empezó a preguntarse por qué. Lo que parecía un meme, resultó ser que en el propio Congreso estaban de cachondeo. En la votación, que por cierto aun no tiene resolución, para el consejo de administración de RTVE, salían nombres como Bob Esponja, David Bisbal o Federico Jiménez Losantos.

Y con este material, ¿cómo no vamos a estar pendientes de los creadores de memes? el humor no conoce sus límites en el terreno digital y la creatividad de la gente tampoco. Por eso de que vienen de la «memoria», la Biblioteca Nacional lleva más de nueve años guardando información de Internet. Consciente de que forman parte de la actualidad, consideran que servirán para comprender mejor nuestra sociedad en el futuro. ¿Se imaginan a los historiadores del siglo XXX pidiendo permiso para consultar memes en una biblioteca? Y esto, tampoco es un meme.