¿Qué es Yuka?

Cada vez más nos preocupamos por cocinar recetas saludables, aprendemos qué es eso del batch cooking y algunos hasta se hacen veganos. Pero, ¿realmente sabemos si es beneficioso el producto que compramos? Yuka es una app diseñada para ayudar al consumidor a elegir los productos más saludables cuando va a hacer la compra, tanto en alimentación como en cosmética. Escaneando el código de barras de estos productos, la aplicación descifra las etiquetas y aconseja a su usuario qué producto es bueno y cuál es mejor evitar.

El objetivo de sus creadores es hacer de Yuka la aplicación de referencia a la hora de tomar estas decisiones de consumo, todo ello gracias al big data y a la base de datos que van ampliando día a día. Comenzó siendo una base de datos colaborativa, como Wikipedia, pero en enero de 2018 decidieron poner en marcha una propia con sistemas de control y verificación más exhaustivos.

Cuando te encuentras con una aplicación como esta, de consumo, siempre piensas que puede haber una marca detrás. En este caso las marcas y los fabricantes no influyen, o eso dicen en su web. La app no hace ningún tipo de publicidad, por lo tanto no recibe ingresos de empresas privadas.

Entonces, ¿cómo se financia la aplicación?

El proyecto Yuka nació de un concurso de start-ups en Francia. Lo ideó una familia para poder alimentar de forma más saludable a sus hijos. Al principio se diseñó como un objeto en forma de zanahoria que se colocaba como un imán en la nevera, pero no hacía accesible a todos el análisis de los productos y no se podía transportar al supermercado.
Actualmente, Yuka se financia a través de dos vías. Una es la oferta Premium de pago: Esta opción incluye funciones adicionales como una barra de búsqueda, modo offline, historial ilimitado y próximamente alertas personalizadas.
La otra vía de financiación es un programa nutricional que está en francés y te proporciona las bases para conseguir una alimentación sana en diez semanas.

¿Cómo se evalúan los productos alimentarios y los cosméticos?

En cuanto a la alimentación, los desarrolladores de Yuka se basan en tres criterios cuyos porcentajes suman un 100%:
Un 60% representa la calidad nutricional del producto. Este método de cálculo se basa en un programa de nutrición nacional francés que analiza las calorías, el azúcar, la sal, grasas saturadas… Un sistema parecido al que se acaba de implantar en nuestro país.
Un 30% se basa en la presencia de aditivos. Cada aditivo tiene un nivel de riesgo distinto.
El 10% restante se lo lleva el producto que lleve la etiqueta ecológica europea.

Con los productos cosméticos pasa lo mismo, se puntúan en función de los ingredientes que lleven en su composición. A eso se añade también el nivel de riesgo, por sus potenciales efectos en la salud tras la aplicación del producto.