Marta Castillejo es una escritora que nos presenta su primera novela «El club del lunes». Una novela en la que encontramos amor, cocina y una historia que nos podría ocurrir a cualquiera de nosotros. Aprovechamos para hablar con Marta Castillejo de libros, referentes y cultura.

Empezamos por el principio, ¿quién es Marta Castillejo?

Por el momento no soy una persona muy reconocida en términos absolutos en el mundo de la literatura pero si me gustaría llegar a serlo. Escribir El club del lunes, mi primera novela, es de las cosas que más he disfrutado en la vida. Soy alguien que no quiere perderse nada, nada de todos esas ilusiones que desde niña acunan nuestros sueños, aquellos que dan forma a la persona en la que queremos convertimos. Siempre he tenido muy claro que no quiero repetir  aquello de; si yo ahora fuese joven haría… Tengo mucho miedo a ese tipo de frases de aquellas personas, tantas como han dejado sus sueños pasar. Para mi escribir esta novela, el verla publicada y que esté gustando tantísimo a todo el que la lee es un sueño cumplido. Pero este sueño no acaba aquí, tiene que hacerse grande, muy muy grande, tanto que tarde o temprano, llegue a la gran pantalla en forma de película. Son muchísimas las personas que después de leer la novela, en ocasiones en menos de 24h, me escriben agradeciéndome haberla escrito, para contarme lo que han disfrutado, lo que les ha hecho sentir, como a través de sus personajes han logrado eliminar prejuicios, y acercarse más al ser humano que somos y en la mayoría de las ocasiones escondemos.

Mi mayor premisa es ser feliz, porque como dijo en aquel monólogo el personaje de La Agrado que interpretó Antonia San Juan en Todo sobre mi madre de Almodóvar, «Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma».

Cada noche cuando me acuesto trato de comprender el porqué de lo acontecido en ese día, para intentar comprenderme a mí misma, tarea en ocasiones difícil. Para tratar de subsanar los errores, si acaso de una forma u otra los he cometido, e intentar cometerlos en menor medida.

“El club del lunes” es el título de tu primera novela, ¿qué podemos encontrar en ella?

El club del lunes cuenta la historia de una mujer; Olivia, que tras estudiar cocina en una de las escuelas más prestigiosas de París, tras varios meses entre fogones decide aparcar el sueño de convertirse en una cocinera reconocida, y por mediación de una amiga, entra a trabajar en una empresa de artículos de televenta. Allí conoce a Claire, la directora financiera de la empresa para la que ambas trabajan, y de la que vive enamorada desde el primer día que entró a trabajar en dicha oficina. La mañana de un 5 de diciembre, tras veinticinco años desde que atravesara el umbral de aquel lugar donde en un principio creyó sería únicamente de paso, decide dar un paso para conseguir aquello con lo que lleva toda la vida soñando; conquistar a Claire.

Marta Castillejo: «El club del lunes» es una novela  de personas; valientes, sueños y cocina, mucha cocina

Si tuvieras que definir “El club del lunes”, ¿con qué tres palabras la definirías?

Es una novela  de personas; valientes, sueños y cocina, mucha cocina.

Amor y cocina, ¿cómo es mezclar estos dos mundos?

El amor es ese motor que mueve el mundo, y sin el que, en la forma que cada uno escoja, sería imposible mirar adelante con ilusión esperanza. Y la cocina es parte fundamental de nuestra vida, aquella que nos acerca a nuestra familia, nuestro pasado, nuestro referentes, en definitiva a nosotros mismos. Esta historia mezcla ambas disciplinas de forma aparentemente casual, y las dos son igual de importantes dentro de la trama. Una historia para los amantes del cine, el buen comer, y el amor.

Begoña Rodrigo, chef con una Estrella Michelin, ha escrito el prólogo de la novela. ¿Cómo surgió esta colaboración?

Hace más o menos siete años, yo trabajaba en Madrid, en las oficinas de una agencia humanitaria, allí y cómo cuenta la historia me enamoré de la directora financiera de la empresa, o me enamoré de la idea de enamorarme de ella; todavía no lo sé. Entonces llegaba a casa por la noche y en uno de esos días puse la televisión y cambiando de canal me encontré por casualidad con el programa de Top Chef. Enseguida me enganché, y mi favorita desde el primer momento fue Begoña, que resultó finalmente ganadora del concurso. Me gustó desde el principio entre otras cosas por ser valenciana como yo, y casualmente su restaurante “La Salita” estaba justo enfrente de casa de mis tíos, donde pasé gran parte de mi infancia cuando mi madre nos dejaba los sábados en casa de mis tíos porque tenía que ir a trabajar, mucho antes que ni siquiera existiera el famoso restaurante. Hace 6 años decidí poner punto y final a mi “historia” con la oficina, avisé que en pocos meses abandonaría mi puesto de trabajo y, con la idea de escribir esta novela, me fui unos meses a vivir a Bruselas, donde reside mi hermana desde hace años. Allí empecé a escribir la novela con la firme idea de llevarla al cine. Pasados unos meses volví a Valencia sin tener una idea clara de lo que iba a hacer con mi vida. Y de pronto pensé; cocina, me gusta mucho cocinar, qué tal si estudio cocina. Me matriculé en una escuela de hostelería, pedí prácticas en a La Salita, me las concedieron. Y dos años acabé trabajando allí. Le hablé a Begoña de la novela, la leyó y le gustó tanto que quiso colaborar  escribiendo el prólogo que incluyo seguidamente…

Prólogo;

A veces quisiera meterme en su cabeza y adivinar qué es lo que allí habita, y muchas otras no; es preferible no saber lo que piensa, quizás duela.  Marta nos lleva a través de su propio espejo a una historia que podría ser la mía, la tuya, la de la vecina del quinto o incluso la suya misma.  Escrita tan explícitamente que es imposible no apropiarse de algún personaje, de ponerles caras a todos e imaginar hasta las formas y colores de cada uno de los objetos que la forman, de oír la música e intuir qué libro descansa sobre la mesita de noche…

Te genera la necesidad de verla, de darle vida, es imposible no pensar en palomitas y una inmensa sala de cine mientras la lees imaginando que ese momento llegará, porque es un guión perfecto… ¡¡¡Genera tantas preguntas!!!  Enganchan hasta decir basta esos picos infantiles mezclados con una madurez de esas que solo encuentras en aquellas personas que alguna vez en su vida se comieron más trozo de tarta de la que deseaban, de esa tarta que indigesta y de la que lleva años recomponerse. Ese tipo de tartas.  Desconciertan, en una novela que destila naturalidad, los superenrevesados nombres que atribuye a las obras culinarias y que aún no estoy segura de si me gustan o no. Lo que está claro es que, como Marta…, no te dejan indiferente.

Como también deja claro, y estoy convencida de que ella lo cree así, es que el talento con padrino, es triple talento.  En estos días que corren, una novela que te hace desconectar, te invita a viajar y te saca más de una sonrisa, es un lujo que no deberías dejar escapar.  Bienvenidos al mundo de Olivia, bienvenidos a El club del lunes.   

Begoña Rodrigo.

¿Cómo decides que es el momento de escribir tu novela?

Un día estando en la oficina vino televisión española a hacer una serie de entrevistas a los directivos de la empresa, yo ya había tomado la decisión de marcharme. Enlace mi propia historia con aquello, se encendió una lucecita en mi cabeza y dije; voy a escribir una novela basándome en lo que he vivido a lo largo de seis años entre estas paredes…

Marta Castillejo, Marta Castillejo y El club del lunes: sueños y cocina

Marta Castillejo: darle a una historia la normalidad que merece

Tu novela está protagonizada por dos mujeres, ¿cómo de importante son los referentes para el mundo LGTBI?

Siempre defiendo que la novela no es una novela LGTBI propiamente dicha. Si es cierto que la protagonista está enamorada de una mujer pero el resto de personajes que acompañan la trama central son igual de importantes. Es una cuestión de inclusión. He vendido más de 200 ejemplares en tan solo 2 meses sin el apoyo de un agente o distribuidor, y en su mayoría los lectores son mujeres heterosexuales que me escriben dándome las gracias por escribir una historia cómo está, tan cercana, una historia de esas que le podría suceder a cualquiera de nosotr@s como apunta Begoña en el prólogo. Y creo que el éxito de eso, reside precisamente en la manera que esta contada. Creo que es muy importante tener referentes cercanos a cualquier tipo de mujer, referentes que no excluyan, donde tengamos cabida todas independientemente de nuestra preferencia sexual o condición. De ese se trata en definitiva, de darle a una historia la normalidad que merece.

Además, estas protagonistas son de media edad. ¿Qué podemos hacer para que se deje de invisibilizar las tramas de mujeres maduras?

Precisamente por eso he querido centrar la trama en el momento que ambas protagonistas están rondando o acaban de dejar atrás los cincuenta. La mujer parece invisible pasada esa franja de edad, cuando al contrario, según mi opinión están más vivas y más seguras de lo que quieren que nunca. Y por eso mismo, he querido dar voz a esas mujeres que tarde o temprano seremos nosotras.

Siempre nos sorprende ver el precio de las novelas en su formato online en algunos portales a cero euros. ¿Cómo se lleva esta situación como novelista?

Esto sucede para los que pagan una cuota fija en estas plataformas, personas que leen muchísimo. Al final, lo importante es que la novela se lea, se haga visible y guste. Lo de menos es la vía. Estoy convencida que cuando nos interesamos por algo queremos tenerlo físicamente porque parece más nuestro. Y es lo que acaba sucediendo con novelas como El club del lunes.

¿Qué plato prepararías para enamorar a alguien?

Cualquiera hecho con amor. Soy sencilla, podría decirte cualquier virguería pero me quedo con una buena tortilla de patatas; eso sí, con huevos ecológicos siempre y un buen vino blanco.

¿Puedes adelantarnos algunos planes de futuro que tengas?

Próximamente lo más inmediato es presentar la novela en Madrid, el día 28 de febrero en la librería Berkana a las 19h de la tarde. Ese es mi objetivo más inmediato.

¿Podrías recomendarnos el último libro, canción, película, obra de teatro, o cualquier expresión artística que te haya emocionado?

Me gustó muchísimo; Tus pasos en la escalera de Muñoz Molina, es una de las lecturas que más he disfrutáis últimamente. Acabo de empezar; Lo que aprendí viviendo de Eleanor Roosevelt, con canciones me quedo con Tout le visages de l’amour de Charles Azonavour, recientemente vi en el teatro, La Sra. Dalloway con Blanca Portillo en cartel, y me pareció floja y confusa la puesta en escena pero siempre es un placer ver a una mujer con su talento subida a un escenario. Probablemente es una de las mejores actrices de este país. En cuanto a series, estoy enganchadísima a The Crown, Feud, y películas que me han marcado últimamente; Judy (el biopic sobre los últimos meses de la actriz Judy Garland), y Joker.

Nuestra revista se llama Más de Cultura, así que la pregunta es, ¿Más de Cultura y menos de…?

Hace falta grandes dosis de cultura en nuestro país. Estamos desbordados de programas basura, programas vacíos de contenido que solo pretenden entretener a la gente, carentes de contenido. Acepto que de cuando en cuando soy víctima de esos programas que copan la parrilla televisiva pero lo complemento con muchas otras cosas. Más cultura, más educación, más mirarse a los ojos y decirse las verdades. Todo el mundo quiere ser moderno y en el fondo están muy lejos de serlo. Estamos muy acostumbrados a poner nombres a las cosas; esto es mío, esto es tuyo, busco esto en una relación o con una persona. Nos olvidamos de la magia de tanto querer clasificarlo todo. Hay que dejarse sorprender más, atreverse más y enfrentarnos a nuestros miedos. No tener miedo a sentir, de lo que hay que tener miedo e incluso respeto es a dejar de sentir.

¡Gracias Marta Castillejo por dedicarnos un rato a Más de Cultura!