Una foto que da la vuelta al mundo en la que dos mujeres se besan. Visten equipaciones diferentes, Magdalena Eriksson, pertenece a la selección de Suecia y Pernille Harder, que es su pareja, juega en la de Dinamarca. Visibilidad LGTBI en uno de los deportes más clasistas, sí, pero en general visibilidad también para el deporte femenino. Es lo que pretende también la serie Les de l’hoquei.

Me la recomienda Salo Medina, protagonista en estas páginas por su literatura sobre “adolescentes tardíos”.

Y es que si algo tienen las series virales de TV3 es que encandilan a su público adolescente. En este caso, Les de l’hoquei tiene todas las herramientas. Después de cosechar cada día datos mejores de audiencia, su último hito ha sido llevarse el II Premio CIMA a la Igualdad en el Festival de Televisión de Vitoria, el FesTVal.

Las protagonistas son siete chicas que pertenecen a un equipo de hockey en patines.

Un cambio de entrenadora y varios desplantes, les harán tener que luchar salvar la sección femenina del Club Patí Minerva, es el objetivo que les ayudará también a encontrarse a sí mismas en esa etapa tan compleja del coming of age.

Siguiendo la estela de Skam España, persigue a sus protagonistas a través de sus perfiles en redes sociales e integra dentro de la imagen conversaciones vía chat o participación en redes sociales de sus protagonistas.

En el caso de Les de l’hoquei, vamos más allá de protagonistas puramente adolescentes e incluso encontramos a algún adulto utilizando Tinder.

Aunque no juega con otras narrativas distintas a la televisión convencional como lo hace Skam, sus temas están de plena actualidad y su forma de contarlos con un protagonista por episodio, nos recuerda a la famosísima y relevante Skins.

La lucha entre la selección masculina y la femenina por tener los mismos derechos de acceso, el compromiso y dedicación de un deporte que a veces entra en conflicto con la propia etapa madurativa de unos personajes que se están encontrando a sí mismos fuera de la pista.

Temas como la educación sexual desde el punto del adolescente o las orientaciones sexuales exentas, como rara vez se ve, de excesivos dramas desde la aceptación y normalidad.

También una introducción, al igual que en Skam, en el asunto de las enfermedades mentales y un repaso por las angustias del futuro profesional que es lo que le falta aún por tocar a la ficción de Movistar.

Todos ellos se ven aderezados con quizá un exceso de lo que pecan muchas de las series españolas, el enredo familiar entre los personajes principales.

Principalmente porque comete el mismo error que no cometía otra de las series referentes de adolescentes, la británica Skins y que tampoco comete Skam: mezclar el mundo adulto con el adolescente que muchas veces desemboca en tramas predecibles para el público acostumbrado a este tipo de temáticas.

Sin embargo, constituye un estudio perfecto sobre el sacrificio y el sentimiento de compañerismo. Y escribo estudio puesto que la gesta pertenece a un trabajo de fin de grado de sus creadoras, Marta Vivet, Ona Anglada, Laura Azemar y Natàlia Boadas.

Todas ellas, terminaban la universidad en 2016, cuando crearon Les de l’hoquei como un proyecto de ficción. Lo que no sabían es que un día se emitiría en prime time en TV3 y, posteriormente, en alguna plataforma audiovisual.

Con sus luces y sus sombras, la presencia de la televisión y sus acuerdos comerciales consiguen dar visibilidad a este proyecto con valores importantes, pero a su vez lo manchan de esos elementos generalistas de la ficción española que no estaban en el libreto original.

Elementos que a veces restan pero que por el contrario contribuyen a una mejor gestión de dos asuntos: el ciberacoso, donde en mayor medida los padres de los adolescentes encuentran dificultades para entrar, y las diferentes estructuras familiares tratadas con absoluta normalización.

En su intento por darle el protagonismo merecido a los personajes femeninos, las estudiantes también consiguieron crear personajes masculinos feministas.

Importante para la educación de las nuevas generaciones. El no demonizar a los personajes masculinos que pueden ser perfectamente conscientes de la desigualdad y querer luchar con ellas como iguales.

Es lo que ocurre con los secundarios masculinos que aparecen en la serie. No hay que olvidar que el público mayoritario que consume este tipo de serie es adolescente. Precisamente ellos también necesitan modelos a seguir para enfrentarse al feminismo cada vez más imperante entre los adolescentes.

Un cóctel de actualidad aderezado con una banda sonora que pone en valor la música en catalán y los nuevos talentos musicales de nuestro país con nombres como Javier Bayón, Luc Suárez o JazzWoman.

Un viaje recomendable para reflexionar sobre una de las etapas más intensas de nuestra vida, donde una experiencia te marca irremediablemente para siempre. Por el momento, Les de l’hoquei se emite todos los lunes en abierto a través de TV3  y sus capítulos se alojan a disposición del espectador en su página web.